¿QUÉ ES EL PERIODISMO ESPECIALIZADO?
No importa como…no importa donde pero todos estamos conectados mediante ellas, de una u otra forma rigen nuestra existencia a través de las mejoras en nuestra calidad de vida. No importa el ámbito que desarrollen sino el avance que logren, pues muy poco sabemos de sus progresos y mucho menos de los adelantos que surgen día a día de esa ciencia y tecnología que nos rodea.
No importa como…no importa donde pero todos estamos conectados mediante ellas, de una u otra forma rigen nuestra existencia a través de las mejoras en nuestra calidad de vida. No importa el ámbito que desarrollen sino el avance que logren, pues muy poco sabemos de sus progresos y mucho menos de los adelantos que surgen día a día de esa ciencia y tecnología que nos rodea.

Hablar de ciencia y tecnología puede resultar complejo, sin embargo ¿cuántas veces nos hemos puesto a pensar en todos los vínculos que podemos tener con estas áreas?
Generalmente estamos acostumbrados a relacionar la ciencia y la tecnología con materias específicas como la física o la química.
Imágenes de científicos locos que crean cosas inútiles a nuestro parecer, y que podrían pasar por inadvertidas en nuestras vidas, es lo que nos han mostrado las caricaturas y series de televisión que nos proyectan desde pequeños.
Pues a falta de difusión científica lo poco que llegamos a conocer es porque son temas o sucesos de gran relevancia para los medios de comunicación, viviendo así bajo una nube gris de ignorancia con respecto a lo importante que es la ciencia y tecnología en nuestra vida.
En México, se carece de una cultura de ciencia debido a la poca atención que le presta el gobierno para su difusión ya que los pocos recursos que proporciona no son suficientes como para realizarla.
Tan solo el presupuesto anual para la educación superior en México comprende de 80 mil millones de pesos, de los cuales únicamente el 8% es invertido para la investigación y casi nada para la divulgación.
Dentro de toda esta falta de cultura científica surge la pregunta de ¿Por qué no se difunde el conocimiento científico?, la respuesta es muy simple: porque no es redituable.
En el artículo "La imagen de la ciencia y la tecnología en la divulgación audiovisual" transmitida por televisión en la Ciudad de México, Juan Carlos Olmedo Estrada plantea que de un programa dedicado a esta rama alcanzará apenas tres puntos de rating.
Pero ¿en donde está el problema que impide la proyección de la ciencia?, el problema radica en la forma en la cual son presentados los temas, pues en lugar de volverlos parte de la sociedad, se pueden ver únicamente algunos científicos discutiendo los asuntos bajo un lenguaje ambiguo para la mayoría de los espectadores y falta de recursos les parece aburrido.
Es por ello que el escritor científico Luis Estrada y la profesora Patricia Magaña, de la UNAM, refieren que los riesgos que amenazan la labor de la divulgación en los países de América son los siguientes:
El primero es que la improvisación tiende a convertirse en la forma definitiva de trabajar, ya que muchos creen que cualquiera puede divulgar la ciencia y que esta labor es esencialmente filantrópica.
La carencia de escuelas y de otros medios de formación de divulgadores de la ciencia y el creer que el manejo de un medio de comunicación es suficiente para hacer la divulgación científica.
Por otro lado esta el abuso del aspecto lúdico de la comunicación de la ciencia, pues hay actividades en especial las dedicadas a los niños que solamente tratan la información de manera trivial.
Y por último enmarcan el problema desde una perspectiva social en donde la ciencia aun no ha sido comprendida como parte de la cultura, lo cual hace que el problema de su divulgación se agrave.
Después de todo esto, ¿en dónde queda el papel del periodismo científico?
El periodismo científico es una de las ramas del quehacer informativo con más responsabilidad e influencia en nuestra vida cotidiana, en el que el binomio salud-medio ambiente es indisoluble.
El periodismo científico, más allá de la vocación, debe ser un elemento para construir sociedades más democráticas, pero también para establecer un modelo económico más equilibrado y duradero, que permita alcanzar mejores niveles de bienestar e inclusión social, la ciencia está profundamente imbricada en la vida cotidiana y es el periodista de ciencia el que, si trabaja bien, puede iluminar y explicar las consecuencias de esa conexión y dar al ciudadano armas de decisión.
Según Manuel Calvo Hernaldo el periodismo científico es: “una especialización informativa que consiste en divulgar la ciencia y la tecnología a través de los medios de comunicación de masas... Es un subsistema del periodismo, el cual a su vez se integra en el área más amplia de la comunicación. Se lo ha definido también como una actividad que selecciona, reorienta, adapta, refunde un conocimiento específico, producido en el contexto particular de ciertas comunidades científicas, con el fin de que tal conocimiento, así transformado, pueda ser apropiado dentro de un contexto distinto y con propósitos diferentes por una determinada comunidad cultural.
Con esto se puede ver el vínculo que se crea entre los que general el conocimiento científico y el público en una labor tanto informativa como educativa y que para que llegue a ellos es necesaria su divulgación.
Según Le Lionnais la divulgación científica es “una expresión polivalente, que comprende toda actividad de explicación y difusión de los conocimientos, de la cultura y del pensamiento científico y técnico, con dos condiciones: la primera, que la explicación y la divulgación se hagan fuera del marco de la enseñanza oficial o equivalente; la segunda: que estas explicaciones extra-escolares no tengan como objetivo formar especialistas o perfeccionarlos en su propio campo, puesto lo que se pretende, por el contrario, es completar la cultura de los especialistas fuera de su especialidad.
Para Juan Carlos Olmedo Estrada, la divulgación científica se refiere al proceso de traducción de un lenguaje especializado a uno común, que conserve la esencia y rigor del conocimiento que se publica en las revistas especializadas que no son accesibles para todo tipo de público, ya que al no contar con una cultura y el desconocimiento del lenguaje técnico hacen que estos temas sean intrascendentes.
Ahora otra de las discusiones más fuertes en este ámbito es ¿quién debe difundir la ciencia?
Esta pregunta tiene muchas respuestas, por ejemplo para los científicos los que deben difundir paciencia son los especialistas en ciencia, pues según ellos no hay quien pueda explicar mejor los proyectos más que la fuente de creación. Por otra parte se encuentran los comunicólogos, quienes argumentando que su tarea es la de difundir tratan de explicar temas que por lo general no entienden.
Al respecto, Estrella Burgos periodista de ¿Cómo ves?, revista científica de la UNAM, comenta que la divulgación no es simplemente decir las cosas en un lenguaje claro al público, sino que además implica la difícil tarea de mostrar al lector lo que trata de comunicar, empleando los recursos de la literatura. En otras palabras, implica hacer literatura amena, atractiva y entretenida, con un sabor científico.
Ninguno de las dos posturas es errónea pues lo cierto es que se necesitan especialistas en la materia tanto científica, que sepan acerca ciencia y tecnología, como de especialistas en el arte de la difusión que puedan traducir y fomentar esa cultura científica de la que carecemos.
Por lo general los científicos mexicanos juegan el papel de comunicadores de la ciencia y se involucran en proyectos de libros, artículos en revista, asesoran salas de museos o conceden entrevistas. Este trabajo lo consideran más una labor social a la que destinan generalmente sólo su escaso tiempo libre, y muchos de ellos piensan que son los únicos capaces de hablar de ciencia. La tarea de divulgar es vista como algo secundario o menos valioso, en relación con la investigación.
Es por ello que la gran falla de la divulgación científica se encuentra desde sus difusores, pues no se han definido los papeles debidamente, los científicos quieren ser periodistas y los periodistas quieren ser científicos, lo que hace falta es crear periodistas científicos desde su formación profesional, para que así no se siga cayendo en estos baches que a través de los años han impedido el desarrollo debido de una sociedad con cultura científica.
Hoy más que nunca nos encontramos en un mundo en el que la ciencia y la tecnología es parte esencial de nuestra vida cotidiana. Cada día se inventan nuevas cosas, es por ello que ahora la pregunta se convertiría en ¿Qué tan preparados estamos para enfrentar los nuevos inventos? creo que muy poco y si no se hace algo por solucionar esto, muy pronto nos veremos hundidos en una fosa de ignorancia ante la falta de conocimiento que nos impida disfrutar de los avances tecnológicos que se general día con día.
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