lunes, 17 de mayo de 2010

REPORTAJE

Tres de cada cuatro niños poblanos sufren desnutrición
BUAP CREA LA GALLETA DE LA VIDA
México ocupa el 5º lugar en desnutrición

Por Sandra Guevara

No había más trozos que morder, el sabor maravilloso del chocolate se esparció por toda la galleta que endulzaba su boca. La cara de Mariana tomaba un tono de alegría ante ese sabor tan exquisito que emanaba el alimento; sin embargo esa sensación terminó al enterarse que los ingredientes secretos no eran más que… sangre de carnero y nopal.

La desnutrición ha sido tema recurrente en discursos gubernamentales y de referencia obligada cuando se observa en la calle a mendigos o indigentes cuya fisonomía es sumamente delgada. Sin embargo, este problema es más grave de lo que se cree, y sus repercusiones afectan la calidad de vida de millones de personas. Es por ello que investigadores de Ciencias Químicas de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) han creado un producto que podría revolucionar la industria alimenticia, y lo han nombrado: “La Galleta de la Vida”.

“LA GALLETA DE LA VIDA”

La denominada “Galleta de la Vida” es un alimento creado con harina de sangre de carnero, obtenida por deshidratación de la sangre proveniente de los mataderos, y harina de nopal. “Se eligieron estos componentes debido a que su composición es alta en proteínas, carbohidratos, calcio, vitaminas y sobre todo de hierro, además de que su producción es de bajo costo”, manifestó la Mtra. María Durán, investigadora responsable del proyecto.

El objetivo principal de la investigación es crear un producto que suministre a la población los porcentajes de hierro necesarios y a un bajo costo. Ya que por cada galleta le es suministrado 25 mg. de hierro al cuerpo, correspondiendo al 62.5% de los 40 mg que necesita y es equivalente a que si consumiera 150 gr. de carne, y a un menor costo.

Cabe destacar que esto solamente es un complemento alimenticio rico en hierro para combatir la anemia entre la población.
El hierro es uno de los minerales más importantes para el ser humano, ya que de él depende la adecuada distribución de oxígeno en todo el organismo; mujeres en edad reproductiva, niños y ancianos deben atender especialmente su consumo, al que desafortunadamente algunas costumbres alimenticias actuales le dan poca importancia.

Sabemos que el hierro es un elemento que interviene en reacciones químicas de todo el cuerpo pero, ante todo, que es un componente de la hemoglobina, proteína que se aloja en los glóbulos rojos de la sangre con la finalidad de transportar oxígeno desde los pulmones a todas las células, de manera que ayuda a proveer de energía a todos los órganos y tejidos del organismo.

Durante muchos años se han hecho numerosos intentos por crear nuevas estrategias que reduzcan la desnutrición y la anemia en niños menores de cinco años y mujeres embarazadas, buscando fortificar con hierro las harinas de trigo y maíz en el programa de desayunos escolares.

En casi dos décadas, los programas de ayuda alimenticia dirigidos a los pobres en México no lograron erradicar la desnutrición de los niños. La pobreza alimenticia afecta a 7.5 millones de infantes y de ellos, mas de 2 millones padecen desnutrición crónica.

Aunque ésta tiende a disminuir, prevalece la anemia, la baja talla y ahora también la obesidad por una mala dieta, situación que se agudiza entre las familias que viven en condiciones de extrema pobreza en el centro y sur del país.

La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2006 reveló que la desnutrición aguda ha dejado de ser un problema de salud pública en nuestro país. Pero, la baja talla y la anemia no.

Se estima que 20% de la población infantil presenta anemia, y un millón 200 mil niños menores de cinco años registran baja talla, de un total de nueve millones.
Otras vertientes de solución es la fortificación de sus productos; de este modo, desde hace más de dos décadas se han fortificado alimentos industrializados de venta al público, como lo es la leche Liconsa.

Al realizar una comparación entre las galletas y la leche Liconsa, nos dieron los siguientes resultados: sus precios varían en un peso, y el porcentaje de hierro que proporciona la leche es de 12.7 mg y las galletas de 25 mg por galleta, siendo casi el doble de nutrientes en comparación de lo que la leche proporciona.

Como lo señalaba al inicio del texto las galletas están compuestas por harina de sangre de carnero y de nopal, componentes que son ricos en proteínas, pues tan sólo la harina de sangre de carnero contiene más del 80 por ciento de proteínas entre aminoácidos, minerales, minerales, grasa y fibra. Nutrientes indispensables en la dieta diaria de los humanos.

“Se espera que las galletas puedan ser incluidas en la dieta de los alimentos que distribuye el DIF, todavía faltan afinar algunos detalles pero estamos trabajando en ello”, externo la QFB. María Durán, quien a su vez indicó que esto sería un gran avance para la industria alimenticia, ya que este es un producto que ayudaría a prevenir graves enfermedades como lo es la anemia, pues con esto se busca erradicar una de las enfermedades más peligrosas en los niños poblanos.

El gran obstáculo

Aún cuando este proyecto pareciera óptimo en muchos aspectos, por los nutrientes que proporciona y el costo, este no se puede realizar por completo debido a la falta de presupuesto. “Esto lo comenzamos con los pocos recursos que nos proporcionó la universidad, sin embargo para llevarlo a cabo y seguir la producción al máximo son necesarios cerca de 200 mil pesos”, indicó la Mtra. Durán, quien a su vez manifestó que esto ayudaría a la salud de al gobierno a disminuir uno de los más grandes problemas de salud con los que cuenta el estado.

El gobierno estatal se gasta cerca de 472 pesos por persona que atiende el sector salud, y son cerca del 18 por ciento los casos que surgen por desnutrición. “Lo que buscamos es reducir el número de casos con desnutrición y anemia, lo cual ayudaría a la salud de la población, y por consiguiente a la reducción de gastos en el Sector Salud”, indicó la investigadora.

En 2006 la fortificación de la leche Liconsa ayudó a que 1.5 millones de niños mostraran menores tasas de anemia, de deficiencia de hierro y de desnutrición crónica. En caso de nacionalizar las galletas se estima que sean cerca de dos millones de niños los que disminuyan los grados de anemia, según la encuesta aplicada por el departamento de Alimentos de la Facultad de Ciencias Químicas de la BUAP.

Tres de cada cuatro niños poblanos padecen anemia

Según datos arrojados por el gobierno municipal de Puebla, tres de cada cuatro niños poblanos tienen anemia, cifra que indica que en niños menores de cinco años y adolescentes rebasa la cifra nacional (uno de cada cuatro), por lo que nuestro estado se coloca dentro de los diez con mayor prevalencia de anemia.

En este momento, alrededor de 150 mil niños padecen desnutrición crónica, 5% del total de los menores de cinco años tiene bajo peso y talla —lo que equivale a más de 470 mil niños— y un millón 645 mil padecen algún tipo de desnutrición.

“Ya sea por problemas económicos o por una excesiva e inadecuada ingesta de alimentos, es importante que el niño o adolescente antes de ir a la escuela desayune y que por las noches tenga una merienda ligera y duerma de ocho a 10 horas”, comentó Concepción Contreras Lascuráin, nutrióloga de la Unidad Médica de Alta Especialidad “San José” del IMSS, quien además indicó que con ello los niños tendrán un óptimo desempeño durante el día, pues de no hacerlo éste se sentirá fatigado, somnoliento y apático lo que repercutirá en su desempeño escolar.

A los niños desnutridos no se les desarrolla de manera normal el cerebro, de modo que no podrán realizar ciertas actividades de precisión, de manera que su futuro está desde ahora condicionado: nunca serán grandes académicos ni especialistas en ámbitos intelectuales, serán jornaleros, obreros, trabajadoras domésticas, albañiles…

Es necesario contar con información para combatir la desnutrición y anemia, ya que dado los efectos adversos de este padecimiento sobre el desarrollo psicomotor en la población, es necesario emprender acciones focalizadas para su prevención y atención.

El progreso y el bienestar de una sociedad dependen de la salud y el desarrollo de quienes la conforman, ya que estos no son plenos sin una nutrición adecuada, por lo que el estado de nutrición de los individuos es un elemento de la comunidad. Es por ello que el empleo de “las Galletas de la Vida” puede resultar benéfico para la población, sin embargo eso sólo el tiempo lo dirá…

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